El periodismo como proveedor de herramientas

Desde sus inicios, esta disciplina ha sido pieza fundamental en el desarrollo de las sociedades; gracias a él, es posible saber lo que sucedió en el pasado, lo que registra el presente y lo que bosqueja el futuro. No obstante, en las últimas décadas ha cobrado especial importancia, hasta el punto de convertirse en “el cuarto poder”.

Gracias al dibujo que el periodista hace de la sociedad, los individuos adoptan una posición determinada frente a una persona o un grupo, frente a un hecho o un sentir. El periodismo en la democracia guarda relación directa con el saber y con el poder, genera conocimiento público y esta es la base sobre la que se fundamenta la acción política del pueblo: la valoración, la opinión y, en última instancia, el voto y la movilización. Es por esto que la veracidad y la transparencia del periodista y los medios es verdaderamente trascendental.

Así las cosas, es responsabilidad del periodista comunicar las labores que tiendan al bien común, generar conciencia y advertir a la sociedad las potenciales consecuencias que dichas labores pueden acarrear. En últimas, el periodismo ha de suministrar las suficientes herramientas informativas y cognitivas para que las relaciones del ser humano con otros hombres y con el mundo que lo rodea sean cada vez más de fraternidad y armonía.

Esto constituye un llamado de alerta para periodistas y medios a ofrecer información selecta y clara, contextualizada y confirmada, que pueda ser aprovechada por una audiencia que cada vez se ve más tentada por la “desinformación voluntaria”, por la desconexión de la esfera pública.


Entre la plastilina y la complejidad

Uno de los principales problemas que fueron planteados en la sesión en la que nos acompañó Juan Fernando Giraldo es el de la desinformación de la mayoría de la población en Colombia y el papel que los medios pueden y deben desempeñar al respecto. En particular, se señaló que hay un gran desconocimiento sobre el mundo de la política y se preguntó si los medios deberían procurar que la gente se interese sobre dicho mundo y tenga un mejor entendimiento de él.

Para abordar esta pregunta es necesario distinguir dos grupos en los cuales se divide la gente desinformada. Por una parte están los sectores menos favorecidos de la sociedad, a los cuales les cuesta trabajo acceder a la información, ya sea porque no cuentan con las tecnologías requeridas, porque no tienen los conocimientos previos necesarios, porque no saben leer o porque no tienen una capacidad de comprensión suficiente. Por otra parte está el caso de aquellas personas que, a pesar de tener las capacidades y los recursos necesarios para acceder a la información y comprenderla, no están interesadas en hacerlo. Read the rest of this entry »


TED Ideas Worth Spreading

http://prezi.com/j-ehrrf6wb4c/que-es/

En mi presentación sobre TED, tuve la oportunidad llevarlos en un paseo por la pagina, mostrando como esta diseñada, que tipos de divisiones de temáticas ofrece, como han diversificado su negocio y que otras actividades realizan ademas de las charlas, pero me quedó imposible compartir algunos de mis TED favoritos, para mi son de verdad Ideas Worth Spreading

Simon Sinek: How great leaders inspire action

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Posiciones tibias: mediocre discusión pública

Imagínense una discusión entre personas con posiciones tibias. O peor, con posiciones camufladas, escondidas, disimuladas: es bastante mediocre. Y bastante hipócrita, además.

Es así la discusión pública que arman los medios de comunicación en Colombia. El modelo de negocio que los lleva a necesitar cada vez más pauta y suscriptores, que los obsesiona con acumular dinero, ha hecho que las líneas editoriales se desdibujen en superficialidades y desvíos de atención que benefician a un pequeño grupo selecto.

Los medios colombianos deben volver a construir una línea editorial. Pero, primero deben recordar cuál es su función en la sociedad, cuál es su razón de ser inicial. Esto, seguido del recuerdo que deben tener también los periodistas por su vocación, por las razones que los mueven a escribir, a publicar, que los apasionan por lo que hacen. Aunque difícil y a largo plazo, es un proceso que va gestándose en las nuevas generaciones que empezamos a retomar el sentido de la vida, a actuar en coherencia con nuestro pensamiento crítico.

Cuando tienen una línea editorial pensada, decidida, basada en principios claros y concretos, los medios “enseñan” indirectamente. Es decir, contribuyen a una buena discusión pública, dan argumentos fuertes y afirmaciones certeras y razonables, lo que en conjunto e indirectamente beneficia al ciudadano, quien saca sus propias conclusiones.


El pedagogo vs el señalador

Durante todo el semestre hemos venido tocando indirectamente el rol de los medios en el debate público y su función con las audiencias. En varias discusiones hablamos que la noción de objetividad está llamada a recoger, es imposible realmente ser objetivo, porque el ángulo y la mirada propia de cada periodista implica –en sí mismo– un nivel de subjetividad. Creo que lo importante acá es que las prácticas periodísticas tengan un alto nivel ético, que se vea reflejado en el número y pertinencia  las fuentes consultadas. Por esto creo que estoy de acuerdo y en desacuerdo con la tesis de Juan Fernando en torno al papel político de los medios.

De acuerdo porque creo que si un medio de entrada le dice a su audiencia, que están a favor o en contra de X o Y visión, el lector/usuario/prosumidor tendrá una premisa para saber con qué distancia puede acceder a la información que le dan. Sin embargo, mi desacuerdo está en que –como lo vimos en clase– la gran mayoría de los ciudadanos no tiene un conocimiento que le permita distinguir entre X y Y, y aún más importante no les interesa. No creo que todo el mundo tenga que saber sobre política, pero creo que lo que sí tiene que existir en una mirada periodística que le permita a ese “incauto” ciudadano informarse sin ningún tipo de parcialización.

El periodismo siempre ha estado ligado a grandes poderes (políticos, religiosos o económicos), y probablemente algo de la desinformación y desinterés de buena parte de la población, se deba a estas alianzas que han hecho que se crea (legitime) que la historia es una y ninguna otra. Creo que el periodismo debe fomentar una mirada crítica de la realidad, más no creerse el alfabetizador de la sociedad, tal vez esa idea del periodista pedagogo es lo que no me cuadra. Yo preferiría llamarlo un “resaltador”, un “señalador”de la realidad de un contexto en un momento específico. Creo que lo importante es construir historias que pongan en  contexto diversas miradas, las cuales permitirán que el ciudadano vea las posibilidades y elija algo de la bandeja que se le presenta.


Este miércoles en el espacio de clase: conversatorio sobre e-política y teledemocracia

e-política y teledemocracia


Divulgar y democratizar

El auge de las comunicaciones por internet ha permitido pensar que las nuevas tecnologías significan la democratización de la información, que el público cada vez tiene más acceso y más directo a la ésta, sin embargo, constantemente estamos siendo espectadores de una comunidad poco informada y poco interesada en la actualidad. Efectivamente, la facilidad de transmitir información por internet no garantiza el acceso ni la comprensión de lo que se informa: tanto en ciudad como (especialmente) en regiones, hay una gran porción de la población que no tiene la forma de acceder a internet pero incluso teniendo la manera, buena parte del público consumidor de información no la comprende. Como lo evidenció Juan Fernando Giraldo en su intervención en clase, la realidad del panorama político colombiano es algo que el público desconoce lo que lo lleva a malinterpretar y a no entender la información que recibe por parte de los medios.

¿De quién es la responsabilidad? El deber social de estar informado llega hasta la capacidad de la gente para acceder a la información y comprenderla; por eso, el periodista no sólo debe limitarse a transmitir hechos sino también a contextualizarlos y a hacer un análisis de los mismos tal que pueda realmente haber un diálogo entre la realidad nacional y la audiencia.