No se empieza a ser DJ

El periodista siempre ha tenido que ser DJ. Iba a todo lado y pinchaba  cuanta cosa encontraba, a los pocos días, uno lo podía encontrar cubierto de papeles en una oficina seleccionando “la verdad”.  Así como los viejos DJ´s usaban acetatos y no dejaban de mezclar, este primer periodista DJ también tenía sus propios acetatos, que no son como los del DJ digital que tiene muchos puertos de descarga y sus álbumes y mezclas son tan variadas como su interés musical. El nuevo periodista aprendió del oficio y ahora tiene nuevos aparatos, eso es todo, hay un boom tecnológico que parece borrar algunas cosas tan elementales como que escribir y contar son en pocas palabras su verdadera labor.

Los amigos de la profundidad le ven más de 4 patas al asunto, logran ver flujos, convergencias, accesos, audiencias, nuevas alternativas etc. Pero se sigue contando, y se sigue escribiendo probablemente el oficio no es más que contar, a veces sin la necesidad de informar, cada uno lo va haciendo a su mejor o peor manera. Naturalmente que el ego de la época nos hace creer que somos muy diferentes al pasado. Sin embargo, el ego del presente lo  anulará el  del futuro con sus nuevas y sorprendentes cosas; resulta que no era tan diferente el digitador  computarizado  a la máquina de escribir y aunque las generaciones le llamaban cambio, hoy a 30 años de ellos se nos hacen un par de máquinas viejas y nada más… lo que queda es  las formas  que en el periodista siempre tendrán que ser variables, pero no dejarán de demostrar que el formato es el que cambia, la forma y el contenido también son factores cambiantes  dentro de si mismos, pero de todas maneras, no dejan de ser forma y contenido.

En cuanto al medio, la base, el formato, ese si que cambia igual que un peinado o un vestido  que  viene con nuevas utilidades para sostener esas formas y  esos contenidos, como unos tenis para prevenir que las rodillas se dañen (la carátula en papel celulosa de un libro) o las chaquetas impermeables ( aplicaciones para smartphone) o tela de satín para dormir como un delfín(curadores de contenidos por rss). Es  elección del buen DJ hacer gozar a la disco con su buena forma y su buen contenido no con su iphone.

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Grandulón

Algunas cosas pagan otras y es bueno que así suceda, o por lo menos, en este tiempo que exige ponerse al raz con un montón de mercados y competencia de todo tipo. Al Jazeera es un medio pagado por el bolsillo estatal y hoy sabe que lo que ha dado su libertad política, financiera y organizacional, ha sido este buen padrino que deja improvisar y experimentar a riesgo de presupuesto (el cuál no es problema ), a un medio presupuestado que atraviesa naciones en medio del descalabrado panorama financiero de los medios de comunicación en el mundo.

La obviedad del analista, estudiante o periodista que sepa leer, podría estar en señalar cautivamente una pregunta: ¿qué implica el poder estatal en los contenidos del medio?… nuevamente, obvio, redundante, aburrido y hasta lógicamente tonto puede resultar preguntar de nuevo lo mismo, que, por otra parte, no es innecesario hacerlo pero si somnífero.  En cambio, me parece más atractivo  preguntarme por sus restricciones por ser marca, por sus cosas que se quedan afuera del espectro de la profundidad informacional por ser tan grandes y gordos.

Me atraviesa desmedidamente la idea que  los gigantes no pueden verse los pies porque las nubes se los tapan mientras miran el pueblo entero  desde lo alto: sus techos, sus calles….y de esa manera algo tan global, pensado tan grande, debe tener sus espacios, sus narrativas poco o nada necesarias para el público local. Naturalmente cuando el gigante grita, el pueblo entero lo mira, pero sus dedos  no caben por las ventanas de sus amigos, no puede beber de sus vinos, no entiende de su cotidianidad, solo sabe que es él y el pueblo pero  él no  es parte de ellos porque no puede verlos bien. Al Jazeera puede financiarse en cosas grandes, puede ser un ojo general que es como un mirador del mundo y sirve para saber que cuendo grita algo aunque incomprensible en tierras lejanas, puede ser importante en otras y ese buen efecto lo hace el dinero. Hay momentos en los que el mirador sirve para empezar, es un punto de partida de una noticia lejana. Así mismo, Al Jazeera  puede incluso atravesar el mar e instalarse en un nuevo pueblo, desde allí empezar a mirar, pero, en todo caso, toca esperar a ver si lo miran a él.


Entre el tiempo y el sonido digital.

La mayoría de creaciones de contenidos, independientemente de su medio de comunicación : periódico , pintura o texto etc coinciden en encontrar algo que todas denominan como “ruido” o “suciedad” para referirse  a lo que dentro de la interacción del emisor y el receptor puede distorsionar el objetivo del mensaje.

El ruido es generalmente interpretado como un agente contaminante que puede degradar, fragmentar, distraer, cambiar, ocultar, exagerar o perder un concepto original, que fue concebido para cruzar un puente comunicativo limpio y un pacto entre audiencia y creador.

Se tiende a asumir que al contaminar este puente comunicativo se está creando ruido y que al crearse ruido el mensaje será nocivo en su recepción, que se estará generando una falla que afecta la concepción que se debería mantener virgen en todo su proceso de cruce e incluso de interpretación. El diseño, el estilo, la línea editorial o la tendencia entre menos abierta a posibles re-interpretaciones llegará más pura a su fin. Read the rest of this entry »