La visualización: el caballo de tiro del periodismo de datos

Los periodistas tradicionales mantienen la fe en la hegemonía de lo textual, en lo visual como simple complemento y en las estructuras lineales, mientras que las nuevas audiencias llegan adiestradas en el uso de herramientas visuales y multimedia (y transmedia) y a la absorción de conocimiento de forma fragmentaria e interactiva.

El periodismo el futuro (y del presente) es el periodismo de datos pero, más aún, las visualizaciones de datos. Entre sus múltiples beneficios, las visualizaciones ilustran los argumentos de una historia de modo más convincente, evitan incluir información técnica innecesaria y, especialmente cuando son interactivas y consienten la participación del usuario, ofrecen transparencia respecto al proceso de información.

Así las cosas, considero que la visualización de datos es la tendencia más interesante que vimos durante el semestre. Si bien no es la más novedosa (pues el periodismo de datos y las visualizaciones tienen su origen un par de años atrás), pienso que es una tendencia que debemos incorporar a la práctica si no nos queremos extinguir sumidos en una mezcla de autocomplacencia y desaire por audiencias con las que cada vez tenemos menos en común.


El periodismo como proveedor de herramientas

Desde sus inicios, esta disciplina ha sido pieza fundamental en el desarrollo de las sociedades; gracias a él, es posible saber lo que sucedió en el pasado, lo que registra el presente y lo que bosqueja el futuro. No obstante, en las últimas décadas ha cobrado especial importancia, hasta el punto de convertirse en “el cuarto poder”.

Gracias al dibujo que el periodista hace de la sociedad, los individuos adoptan una posición determinada frente a una persona o un grupo, frente a un hecho o un sentir. El periodismo en la democracia guarda relación directa con el saber y con el poder, genera conocimiento público y esta es la base sobre la que se fundamenta la acción política del pueblo: la valoración, la opinión y, en última instancia, el voto y la movilización. Es por esto que la veracidad y la transparencia del periodista y los medios es verdaderamente trascendental.

Así las cosas, es responsabilidad del periodista comunicar las labores que tiendan al bien común, generar conciencia y advertir a la sociedad las potenciales consecuencias que dichas labores pueden acarrear. En últimas, el periodismo ha de suministrar las suficientes herramientas informativas y cognitivas para que las relaciones del ser humano con otros hombres y con el mundo que lo rodea sean cada vez más de fraternidad y armonía.

Esto constituye un llamado de alerta para periodistas y medios a ofrecer información selecta y clara, contextualizada y confirmada, que pueda ser aprovechada por una audiencia que cada vez se ve más tentada por la “desinformación voluntaria”, por la desconexión de la esfera pública.


Periodismo de datos: más que una tendencia

Vivimos en un mundo digital en el que prácticamente cualquier objeto o hecho puede ser descrito y explicado mediante datos y números. Y el periodismo de datos nace precisamente de las nuevas e infinitas posibilidades que surgen para el periodista cuando combina su olfato y talento narrativo con la inmensa cantidad de información disponible en la actualidad. Por esta razón, se ha constituido en una tendencia que más que eso, podría definirse como un punto de quiebre tanto para el periodismo como para otras disciplinas.

Esta tendencia, que refleja el rol protagónico de los datos en la producción de información –sobre todo los numéricos–, manifiesta la interacción entre estos productores, que son los periodistas, y otros profesionales como estadistas, diseñadores e informáticos.

De acuerdo al autor Henk van Ess, el periodismo de datos puede basarse en cualquier dato que deba ser procesado con herramientas antes de que sea posible que cuente una historia relevante, lo que quiere decir que no implica una visualización per se.

A continuación, adjunto mi presentación donde encontrarán interesantes y variados ejemplos: Periodismo de datos.

Adicionalmente, dejo este link para acceder al libro The Data Journalism Handbook, tanto en inglés como en español, uno de los mejores y más completos recursos sobre el tema: http://datajournalismhandbook.org/


Más opciones de sostenibilidad digital

En vista de la escasez de agencias de noticias especializadas en temas de salud –y teniendo en cuenta que la mayoría de la información disponible carece de bases y revisión científica y es redactada por personas no formadas en este campo–, la alternativa de sostenibilidad de mi proyecto (periódico en salud) será a través de la agencia de noticias asociada al medio.

Esta agencia venderá sus contenidos (todos relacionados con salud) a IPS, EPS, cajas de compensación, centros de investigación, instituciones educativas, farmacéuticas, entre otras, que podrán hacer uso de ellos como gusten. Las noticias del periódico también serán vendidas a quienes les interesen.

A pesar de ser mínimos, el periódico también recibirá ingresos por publicidad.


El ciudadano emisor-receptor

Así podrían llamarse —o definirse— las nuevas audiencias de las que nos habla el ensayo de Jimena Zuluaga. Con la llegada de internet y de los medios digitales, este elemento pasivo de la ecuación se convirtió en el protagonista del proceso comunicativo, ganando peso no solo como receptor sino también como emisor de información.

A través de comentarios, chats, blogs, imágenes, videos y redes sociales, entre otras, el público se ha transformado en un constante y monstruoso productor de contenidos tanto para los medios de comunicación como para otros ciudadanos, formando casi que un ciclo vicioso en el que la comunidad genera contenidos a partir de información provista por ella misma.

Este ciudadano emisor-receptor, que se nutre día a día de las herramientas tecnológicas de expresión y participación, ha decidido ser creador y difusor de sus propias notas; este cibernauta proactivo ha desplazado al emisor y al receptor de mensajes pasivos y anónimos dirigidos a masas y se ha bautizado a sí mismo como usuario que interactúa con sus semejantes y opina, hasta el punto de cuestionar el rol y el valor del periodista y de su oficio.

De local a global, de informativo a social, de grupal a individual, de anónimo a conocido, de pasivo a activo, este ciudadano emisor-receptor, más sofisticado y exigente que nunca —y todo señala a que lo seguirá siendo cada vez más—, se ha posicionado como centro de un nuevo espacio de diálogo que le exige al periodismo más creatividad y profesionalismo que nunca.


Periódico y agencia de noticias en salud (¡ayuda para definir el nombre!)

Los medios digitales de noticias utilizan agencias como fuente principal de contenidos, pero ninguna de ellas se ha especializado en cuestiones científicas, razón por la cual nace este proyecto que busca generar contenidos digitales (textos, imágenes, multimedia y ‘transmedia’) relacionados con salud y dirigidos al público general sin importar el sexo, la edad, el contexto social o económico. Los contenidos se concebirán pensando siempre en lo que la comunidad debe saber o le puede interesar sobre este tema de importancia trasversal.

El proyecto consta de dos partes; la primera es un periódico electrónico, es decir, un portal web con noticias e información en salud y diferenciado por edades (niños y adultos). El modelo de negocio será por publicidad.

La segunda parte del proyecto es una agencia de noticias que provea a otros medios de comunicación, EPS, IPS, universidades, centros de investigación y otras instituciones/empresas interesadas contenidos de altísima calidad relacionados con salud. El modelo de negocio será por suscripción y se espera que sea lo suficientemente efectivo como para contribuir con el periódico en caso de que la publicidad no sea suficiente para mantenerlo.


PressThink, de Jay Rosen

Jay Rosen es crítico, escritor y profesor de periodismo de la Universidad de Nueva York que frecuentemente escribe sobre metaperiodismo y novedades de los medios en sitios como el Huffington Post. Rosen se describe a sí mismo como un crítico de la prensa, un observador de los hábitos del periodismo y un escritor en búsqueda de sentido al mundo.

Su blog creado en 2003, PressThink, se concentra en lo que le está sucediendo al periodismo en plena era digital. Ganador del premio ‘Freedom Blog’ de Reporteros Sin Fronteras, este espacio se interesa por ilustrar reclamos hacia el periodismo de forma muy entretenida: http://pressthink.org/

Les dejo también el enlace al podcast de la entrevista que le hizo Joshua Benton, director del Nieman Journalism Lab: http://www.niemanlab.org/2013/01/press-publish-3-jay-rosen-on-the-public-how-the-press-thinks-and-the-production-of-innocence/