Los canales soberanos

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Informe de NTN24 a propósito de la tendencia de los canales internacionales de televisión.

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Tener Al-Jazeera: como comprar un dulce

Harrods, Sainsbury’s, Barclays, Miramax, Shell, Volkswagen… y la lista continua, la lista de compras del Fondo Soberano de Inversión de Qatar. Esas son solo algunas de las empresas en las que ha invertido el pequeño país del Golfo Pérsico en cabeza del Emir Tamim Al Thani. Pero no fue este joven, sino su padre, el que llevó al país a ser un jugador importante de la economía mundial.

También se dio otros pequeños lujos. Como le gusta el deporte, qué mejor que hacer realidad el sueño que tienen muchos amantes del fútbol, ser dueño de un equipo. En su caso, compró el Paris Saint Germain. Y como el fútbol se estaba jugando muy lejos, la forma de traer los mejores partidos a su puerta fue conseguir ser sede del Mundial de Fútbol 2022.

Con un capital estimado de unos 200 billones de dolares -mas o menos el doble del presupuesto del gobierno de Colombia para el 2014- algunos de estos gastos son como comprar un chicle, como ir al cine… como montar su propio canal de televisión: Al-Jazeera. Con este músculo financiero, diga lo que diga el canal, no hay forma de afectar al gobierno catarí y su fondo de inversión. Lo que puede ofrecerles el canal es prestigio, y ese prestigio se logra entregando independencia. Si los directivos del canal entienden eso, Al-Jazeera puede funcionar tranquilamente sin más presión que la que ellos mismos se impongan, no la que provenga de la familia virtualmente dueña del país.

La agenda del canal no tiene porque ser la del gobierno de Qatar, porque así como el PSG sigue jugando para su público parisino, Al-Jazeera puede funcionar bajo una estricta ética periodística. Porque el prestigio se puede comprar, pero su costo no son los centavitos que el Fondo Soberano invierte en el canal, es la independencia que le tiene que entregar.


El lujo que se dio Al Jazeera

Si bien el canal catarí ha sido noticia por darles voz a los enemigos del capitalismo, haber entrado a Estados Unidos supone un gran paso en el modo de hacer noticias, de acuerdo con los formatos que el canal propone para difundir la información, que van desde la emisión de noticias por más de 12 horas al día, hasta producir historias en formato documental, para lo cual se requiere un proceso investigativo bastante juicioso al que los medios tradicionales no le apuestan ni en Estados Unidos, ni en la mayoría de países del continente. Además con una corta franja de comerciales.

Sin embargo, las críticas no se hicieron esperar. Después del 11 de septiembre —o de la consolidación del nuevo enemigo mundial: el terrorismo—, la agenda informativa ha jugado un rol fundamental en lo que ha sido la llamada lucha contra el terrorismo, pues ha contribuido a afincar el término mismo y, por lo tanto, a reafirmar la necesidad de seguridad en manos de los Estados. Y ‘satanizaron’ al canal que les abrió el micrófono a los terroristas, cuando precisamente esa debería ser la manera de abordar la información si lo que supuestamente se espera del periodismo es registrar la historia y la situación en contexto, para lo cual indefectiblemente deben conocerse los distintos matices que generan los acontecimientos.    

La discusión es básicamente ideológica, y en ese sentido hay ventajas y problemas por debatir. Frente a las audiencias, fácil: siempre hay público para todo. Y un punto muy a favor de Al Jazeera es que los gringos aman odiar. Y uno de los grandes placeres al consumir medios es criticar y encontrar la paja en el ojo ajeno.

Lo cierto es que lo de Al Jazeera no es más que una acción simbólica. Y si existen los recursos para llevar a cabo producciones que implican corresponsales en ciudades poco recordadas y mostrarles a otros canales cómo contar historias con rigor periodístico, magnífico.


Crear información de manera diferente

El periodismo a cambiado, ya nos nos encontramos con que CNN haga notas, sino que documenta problemáticas especificas en un nicho o audiencia especifica, notamos la disminución de la pauta publicitaria y aumento de la competencia, ahora los canales son globales como AlJezeera, Tele Sur, a mayor escala ha sucedido una reducción de canales nacionales, cambiandolos por canales como los siguientes:

http://www.aljazeera.com/,

http://www.telesurtv.net/

http://www.france24.com/

http://espanol.cntv.cn/01/index.shtml

Ahora el periodista tiene que cubrir sus historias, siendo el su propio camarógrafo, escritor y reportero, además ya no se necesita de camiones satelitales para transmitir en vivo, pues con la invención de modems del tamaño de una cámara, facilitan hacer programas en vivo desde cualquier lugar del mundo a más bajo costo. La tecnología aunque aun esta en desarrollo, promete suplir muchas de las necesidades de la información a futuro.


Grandulón

Algunas cosas pagan otras y es bueno que así suceda, o por lo menos, en este tiempo que exige ponerse al raz con un montón de mercados y competencia de todo tipo. Al Jazeera es un medio pagado por el bolsillo estatal y hoy sabe que lo que ha dado su libertad política, financiera y organizacional, ha sido este buen padrino que deja improvisar y experimentar a riesgo de presupuesto (el cuál no es problema ), a un medio presupuestado que atraviesa naciones en medio del descalabrado panorama financiero de los medios de comunicación en el mundo.

La obviedad del analista, estudiante o periodista que sepa leer, podría estar en señalar cautivamente una pregunta: ¿qué implica el poder estatal en los contenidos del medio?… nuevamente, obvio, redundante, aburrido y hasta lógicamente tonto puede resultar preguntar de nuevo lo mismo, que, por otra parte, no es innecesario hacerlo pero si somnífero.  En cambio, me parece más atractivo  preguntarme por sus restricciones por ser marca, por sus cosas que se quedan afuera del espectro de la profundidad informacional por ser tan grandes y gordos.

Me atraviesa desmedidamente la idea que  los gigantes no pueden verse los pies porque las nubes se los tapan mientras miran el pueblo entero  desde lo alto: sus techos, sus calles….y de esa manera algo tan global, pensado tan grande, debe tener sus espacios, sus narrativas poco o nada necesarias para el público local. Naturalmente cuando el gigante grita, el pueblo entero lo mira, pero sus dedos  no caben por las ventanas de sus amigos, no puede beber de sus vinos, no entiende de su cotidianidad, solo sabe que es él y el pueblo pero  él no  es parte de ellos porque no puede verlos bien. Al Jazeera puede financiarse en cosas grandes, puede ser un ojo general que es como un mirador del mundo y sirve para saber que cuendo grita algo aunque incomprensible en tierras lejanas, puede ser importante en otras y ese buen efecto lo hace el dinero. Hay momentos en los que el mirador sirve para empezar, es un punto de partida de una noticia lejana. Así mismo, Al Jazeera  puede incluso atravesar el mar e instalarse en un nuevo pueblo, desde allí empezar a mirar, pero, en todo caso, toca esperar a ver si lo miran a él.


Al Jazeera con las cartas sobre la mesa

Un dilema con el que viven las grandes casas editoriales y medios de comunicación radica en la imparcialidad y objetividad que deben imprimirle a las noticias que presentan para que el lector, televidente, radio escucha, sienta veraces y quede satisfecho.

Tenemos en Colombia que con solo dos grandes medios la imparcialidad es algo que a veces se pone en duda, cuando se siente que un medio apoya al gobierno de una manera reiterada y con visiones unidimensionales.

¿Qué pasa cuando un medio internacional es fondeado por un gobierno?, ¿Qué pasa si su interés es influir políticamente de manera global? ¿Es este el caso de Al Jazeera?

Al Jazeera America

Al Jazeera, es un medio financiado por el gobierno de Qatar, uno de los países mas ricos, sino el mas rico del mundo por sus yacimientos de petróleo y están implementando con su canal de noticias, un modelo de expansión global con grandes oficinas en Europa, Estados Unidos, México, y corresponsales regados por toda Latinoamérica, en una época donde cadenas como CNN manejan cada vez menos corresponsales en terreno.

Hay un matiz político y de propaganda pues efectivamente responden a un estado y a los intereses del mismo, se ha dicho incluso que el canal maneja la política exterior del país. Entonces no es rara la pregunta: ¿Por qué Al Jazeera quiere tener participación global? ¿Esta en una campaña de expansión y conquista pan árabe?

Y diría que la respuesta es si.

¿Pero no es este el mismo modelo de la BBC?. Si, se basaron en su modelo de negocio y estatutos para crear Al Jazeera. Pero con la BBC nunca dijimos que era la segunda conquista imperialista británica.

La imagen que tenemos de Al Jazeera como el medio por el cual se comunicaban terroristas como Bin Laden, y se adjudicaban sus actos criminales, y la marcada separación que se intenta hacer oriente – occidente, permea nuestras impresiones y nos genera una cierta duda sobre sus intenciones, no infundada, pues el ser humano tema a lo que no conoce.

Creo también, que podríamos ver esta creciente influencia en nuestra región como una oportunidad. Una oportunidad de contar historias con otros puntos de vista, que nuestro país y los de la región estén en el imaginario oriental y de quienes vean el canal, cambiando los paradigmas que tienen sobre nosotros, y alimentando el deseo de conocimiento intercultural.

Con un formato noticioso con mas historias locales, documentales, y buscando hechos, Al Jazeera puede darnos la oportunidad de crear puentes, compartir historias y buscar una ciudadanía global mas informada.

Si se podría convertir en un canal de propaganda política y con intereses gobiernistas islámicos, pues solo el tiempo nos dirá, igual pusieron sus cartas sobre la mesa.


Al-Jazeera merece ser cubierto

“Cubrirá todo aquello que merece ser cubierto” dijo Kate O’Brian, presidenta de Al-Jazeera America, cuando le preguntaron sobre el cubrimiento que tendría la nueva cadena televisiva de Al-Jazeera en Estados Unidos.  Sin duda, este ambicioso proyecto puede ser la gran oportunidad de mitigar ese estigma hacia el mundo árabe,  que se exacerbó después del 11 de septiembre.

Con la promesa de hacer periodismo en los lugares más olvidados del mundo, con periodistas  bien pagos,  que además están dispuestos a realizar piezas periodísticas de largo aliento,  este proyecto de Qatar, parece simbolizar  ese periodismo soñado y  útil a los procesos de inclusión y participación en una democracia.

Sin embargo, los reporteros se verán expuestos también al rechazo, los estereotipos y el señalamiento como proyecto político del islamismo. Por eso,  conquistar audiencias, especialmente, las gringas, no sólo será un gran reto si no que puede significar la expansión o culminación de este proceso.

La diversidad de fuentes y puntos de vista. Así, como la evidencia latente de que el monopolio de la información se ha perdido con la llegada de las nuevas tecnologías, puede significar  la puerta de entrada para que Al-Jazeera continué su camino globalizador y  muy pronto,  logremos  estar frente al lanzamiento de Al-Jazeera en español  con  audiencias  latinas  cautivas o con las noticias recónditas o con los petrodólares del país más rico del mundo.