“Crowdfunding social”

¡Qué se ponga de moda el crowfounding social!: dirían las líderes de cientos de  organizaciones de base  que existen en nuestro país. Los proyectos sociales  financiados por diferentes actores, se convierten en los proyectos de vida de las comunidades, se traducen  en la oportunidad de superar situaciones de violencia y de  pobreza  pero  también generan  competencias territoriales por los recursos  y rupturas del tejido social.

El “crowfounding social” es una estrategia  y una oportunidad para canalizar esfuerzos, evitar la replicas y el descontrol de la inversión en causas sociales. Se  está posicionando como alternativa fuerte para la financiación de proyectos sociales. Por ejemplo, con la  crisis en España, surgieron innumerables proyectos que se apoyaron en esta tendencia para recibir el apoyo a iniciativas en salud, arte y cine principalmente

.Un estudio realizado por  Massolution : “2013 Crowdfunding Industry Report”,  evidenció que en el año 2012 se financiaron a través de este método un millón de campañas a nivel mundial.
 El estudio explica como han sido las causas sociales, las más financiadas a través del crowdfunding con un 27,4%, seguido de los negocios y la categoría de emprendedores con un 16,9%. Le siguen las películas y obras de teatro, que sumaron un 11,9%, Proyectos Musicales, que obtiene un 7,5%, y Energía y Medio Ambiente, con un 5,9%.”

En Colombia es un tema que está comenzando pero vale la pena que quienes comiencen con la promoción de estas formas colaborativas de conseguir  recursos y donaciones para causas  sociales, ejerzan una labor adecuada de curaduría, con la definición de criterios claros para la postulación de iniciativas y un diagnósticos de temas, necesidades y estrategias creativas. Esta labor de “crowfounding social” debería estar acompañada de un proceso de pedagogía con las comunidades, organizaciones y líderes que busquen participar en estos procesos.

Veamos este ejemplo en Inglaterra: http://www.crowdfunder.co.uk/


INCLUPAZ

Inclupaz es un micrositio interactivo que contiene: informes especiales sobre proyectos regionales de paz y desarrollo, historias de vida, crónicas y reportajes de las comunidades, recopilación de documentos, columnas de opinión, enlaces a los sitios Web e información de las organizaciones. Específicamente, a partir de la experiencia de  los Programas de Desarrollo y Paz y  de otras iniciativas de paz en Colombia.

Una iniciativa que nace para apoyar al Grupo de Desarrollo Paz y Estabilidad del Departamento para la Prosperidad social y  a la Delegación de la unión Europea en su esfuerzo de sistematizar y hacer visibles las lecciones para la paz de este proceso ejecutado en diferentes regiones de Colombia. Read the rest of this entry »


Informar y enseñar: periodistas en el rol de la paz

Tiene sentido preguntarse si un periodista tiene una labor pedagógica o simplemente  informativa cuando ejerce su labor en un país en conflicto.

La “vocación política” del ciudadano depende de circunstancias sociales, económicas y culturales mientras que en  el periodista, la política hace parte de la escencia de su oficio. En Colombia, 158 periodistas fueron amenazados en el 2012. Convivimos con el miedo, la estigmatización de municipios enteros: ·“si lo mataron, seguro fue  que  algo hizo, se metió con quien no debía“, la normalización de la violencia, el reclutamiento de niñas niños y adolescentes y la desconfianza en las instituciones del Estado; son algunas de las condiciones que han perimitido la prolongación del conflicto.   Entonces, es deber del periodista informar y favorecer la toma de decisiones  de los ciudadanos. Pero al mismo tiempo, el conocimiento de las problematicas con profundidad le permite hacer un trabajo pedagógico en la promoción de una cultura de paz cuando produce la noticia. Desde esta perspectiva, surgen las cátedras sobre cubrimiento  responsale del conflicto armado y las capacitaciones en temas de víctimas y ex combatientes que han tenido lugar en todo el país. Por esto, la labor pedagógica termina estándo inmersa en la forma en que se presenta la información, las fuentes que se consulta y el seguimiento.


Pedagogía desde la ética.

Cualquier intento por pensar en la labor pedagógica de los medios de comunicación, debería dirigirnos a reflexionar, antes que otra cosa, sobre las apuestas éticas que se proponen desde los distintos medios. Y hablo de la ética no en la forma en la que se invita a practicar el oficio de una u otra forma, o que dice que no todo es válido en las búsquedas y las comunicaciones de información, hablo de la ética como el conjunto de valores y de sentidos que un medio de comunicación establece en su conciencia de sujeto (colectivo e individual) inmerso en contextos sociales y políticos concretos, y a partir de los cuales editorializa, enmarca y postula sus estilos.

Los medios, diríamos que inevitablemente, cuentan con postulados éticos claros que surgen de las mismas pretensiones que alimentan su actividad: “informar la verdad”, “hablar de lo que nadie habla”, “darle voz a los que no tienen voz”, “contar el poder”, “mostrar la otra cara”, cada una en cierta forma refleja el conjunto de versiones de lo que se quiere hacer al informar; porque “informar”  no es una acto que se explica por sí solo y allí es donde aparece el deseo, la apuesta ética.

En el momento en el que esa ética se deja ver, y se hace visible a partir de la efectividad y el reconocimiento entre las audiencias, ésta comienza a determinar no solo el enfoque de los contenidos, que es lo casi obvio, sino que además sirve como referente de lo que entiende el medio por labor pedagógica. Porque la pedagogía tiene que contar con referentes u objetivos para el medio, y qué mejor que sus apuestas éticas sirvan como factor de medida.

Pensar en una pedagogía en abstracto, sin referentes o marcos, es peligroso en la medida en que se puede terminar hablando de una labor desideologizada, que en últimas lleva a incitar a un solo modo de hacer pedagogía o a una supuesta neutralidad en la tarea de “ilustrar” las audiencias; como dando a entender que hay una sola forma, una sola educación, un único modo correcto. De allí tan importante que las valoraciones pedagógicas se provean desde la misma filosofía del medio, y sea éste, desde su honestidad y su fidelidad a sí mismo, quien provea sus propios parámetros de éxito y evalúe, por qué no, los de los demás.

Visto lo anterior, sobra advertir que comparto la posición de que los medios de comunicación tienen posturas políticas. Podría decirse que sus apuestas éticas, por sí mismas, en la medida en que expresan una versión de sociedad o de “deber ser” social, ya marcan de alguna forma la inclinación política del medio. Sin embargo, refiriéndonos al tema de la pedagogía, prefiero hablar de posturas éticas antes que de preferencias políticas puesto que lo último tiende a llevarnos hacia nociones electorales y partidistas, mientras que lo primero nos mantiene en el rango de las visiones de sociedad y de los deseos comunitarios, lo cual trasciende lo simplemente institucional. Una pedagogía del medio desde lo electoral y partidista se convierte en proselitismo y adoctrinamiento, una pedagogía desde lo ético-político es una oportunidad de construir al ciudadano informado, al menos el ciudadano deseado por cada medio que apuesta.