La visualización: el caballo de tiro del periodismo de datos

Los periodistas tradicionales mantienen la fe en la hegemonía de lo textual, en lo visual como simple complemento y en las estructuras lineales, mientras que las nuevas audiencias llegan adiestradas en el uso de herramientas visuales y multimedia (y transmedia) y a la absorción de conocimiento de forma fragmentaria e interactiva.

El periodismo el futuro (y del presente) es el periodismo de datos pero, más aún, las visualizaciones de datos. Entre sus múltiples beneficios, las visualizaciones ilustran los argumentos de una historia de modo más convincente, evitan incluir información técnica innecesaria y, especialmente cuando son interactivas y consienten la participación del usuario, ofrecen transparencia respecto al proceso de información.

Así las cosas, considero que la visualización de datos es la tendencia más interesante que vimos durante el semestre. Si bien no es la más novedosa (pues el periodismo de datos y las visualizaciones tienen su origen un par de años atrás), pienso que es una tendencia que debemos incorporar a la práctica si no nos queremos extinguir sumidos en una mezcla de autocomplacencia y desaire por audiencias con las que cada vez tenemos menos en común.

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Recopilar, combinar, transformar: narrativas transmedia

Se trata de un relato que involucra diferentes tipos de plataforma para presentar los contenidos, que deben guardar una coherencia entre sí y que deben estar abiertos a la continuidad de la historia e interacción de los espectadores, pues estos desempeñan un rol activo.

Los relatos transmedia parten de una misma historia y se desarrollan dentro de distintos niveles de profundidad, dependiendo del tipo de canal y de los formatos usados para transmitirlos. La película ‘Matrix’ es un ejemplo de esta narrativa, pues a partir de ella se han desarrollado videojuegos, tendencias de moda, cómics, versiones 3D, Lego, etc.

Sin embargo, uno de los puntos críticos de esta narrativa es que también supone una forma certera de “bombardear” con contenidos a las audiencias, pues se trata de una herramienta efectiva de persuación en tanto repite patrones que parten de un mismo origen, y es una estrategia rentable, pues llega fácilmente a los consumidores por medio de sus dispositivos.

Ejemplos de transmedia:

Una ventaja de la narrativa transmedia es que se puede llegar a nuevas formas creativas, a partir de un origen espeifico, lo que conlleva discusiones filosóficas frente a la “propiedad intelectual”. El siguiente video abre la reflexión sobre cómo una historia ha dado origen a nuevas creaciones y sobre cómo no es posible hablar de originalidad, teniendo en cuenta que todo parte de una misma historia. Todo es un rémix:


Curso en línea: emprendimiento periodístico en la web

El Centro Knight para el periodismo en América acaba de anunciar su próximo curso masivo en línea: Desarrollo de proyectos periodísticos para la web -muy a propósito para nuestra clase!

Fechas: Noviembre 18 a diciembre 15.

Programa:

1. Identificación de oportunidades de negocios
2. Desarrollo de un plan básico de negocio y las herramientas digitales que le ayudarán a iniciarlo
3. Generación de audiencias
4. Generación de ingresos


Reflexión no. 10: coda

La última pregunta de reflexión del blog es muy sencilla. Describan brevemente la idea más novedosa, la tendencia más interesante (a su juicio) que hayan descubierto a lo largo del semestre.


Informar y enseñar: periodistas en el rol de la paz

Tiene sentido preguntarse si un periodista tiene una labor pedagógica o simplemente  informativa cuando ejerce su labor en un país en conflicto.

La “vocación política” del ciudadano depende de circunstancias sociales, económicas y culturales mientras que en  el periodista, la política hace parte de la escencia de su oficio. En Colombia, 158 periodistas fueron amenazados en el 2012. Convivimos con el miedo, la estigmatización de municipios enteros: ·“si lo mataron, seguro fue  que  algo hizo, se metió con quien no debía“, la normalización de la violencia, el reclutamiento de niñas niños y adolescentes y la desconfianza en las instituciones del Estado; son algunas de las condiciones que han perimitido la prolongación del conflicto.   Entonces, es deber del periodista informar y favorecer la toma de decisiones  de los ciudadanos. Pero al mismo tiempo, el conocimiento de las problematicas con profundidad le permite hacer un trabajo pedagógico en la promoción de una cultura de paz cuando produce la noticia. Desde esta perspectiva, surgen las cátedras sobre cubrimiento  responsale del conflicto armado y las capacitaciones en temas de víctimas y ex combatientes que han tenido lugar en todo el país. Por esto, la labor pedagógica termina estándo inmersa en la forma en que se presenta la información, las fuentes que se consulta y el seguimiento.


Periodismo responsable

Consumir información de cualquier tipo, noticiosa, crítica o también light, genera una reacción en la audiencia, genera opinión, criterio y una visión de país; en efecto, los medios son un medio entre la realidad menos inmediata y el individuo. Por supuesto, el acceso a internet permite dos facilidades principales: por un lado que los usuarios, consumidores activos de contenido periodístico, escojan el tipo de información a la que quieren acceder y por lo tanto se vuelvan selectivos en el tipo de audiencia que quieren ser, y por otro lado, se elimina la mediación de los medios nacionales o locales y un acceso más directo al contenido.

Sin embargo, la realidad es compleja; en un país como Colombia, con más de 50 años en conflicto, con un panorama político y social determinado, en su mayor parte, por una historia larga de guerra, los medios no pueden permitirse generar contenido irresponsable. Por supuesto, el valor ético del contenido no puede ser determinado por una persona (y de ser así, yo no soy esa persona) y no puede ser filtrado por prejuicios moralistas pero sí debe tener en cuenta que los medios forman opinión pública, y forman a la población consumidora a nivel de social, es decir, en relación con la nación.

La objetividad no existe, producir textos es un acto humano y es imposible desligarse de las subjetividad que como individuos tenemos a la hora de percibir la realidad y de representarla, sin embargo, el trabajo de un buen periodista es crear educación en las audiencias, explicar contextos, no dejar de mostrar versiones diferentes de los hechos, documentarse, verificar la información: cosas que deberían ser mínimas a la hora de generar contenidos. La responsabilidad está en saber leer de manera crítica la realidad colombiana y, sabiendo que no se puede ser objetivo, lograr documentarse lo suficiente para presentársela al público.

La idea es educar. La audiencia no se las sabe todas y no tiene por qué sabérselas. Entender una publicación requiere contexto y lograr entender un hecho de manera crítica no es posible si el periodista no tiene capacidad analítica pero también la capacidad de comunicarlo. Ahí está el rol pedagógico del periodismo.


Pedagogía desde la ética.

Cualquier intento por pensar en la labor pedagógica de los medios de comunicación, debería dirigirnos a reflexionar, antes que otra cosa, sobre las apuestas éticas que se proponen desde los distintos medios. Y hablo de la ética no en la forma en la que se invita a practicar el oficio de una u otra forma, o que dice que no todo es válido en las búsquedas y las comunicaciones de información, hablo de la ética como el conjunto de valores y de sentidos que un medio de comunicación establece en su conciencia de sujeto (colectivo e individual) inmerso en contextos sociales y políticos concretos, y a partir de los cuales editorializa, enmarca y postula sus estilos.

Los medios, diríamos que inevitablemente, cuentan con postulados éticos claros que surgen de las mismas pretensiones que alimentan su actividad: “informar la verdad”, “hablar de lo que nadie habla”, “darle voz a los que no tienen voz”, “contar el poder”, “mostrar la otra cara”, cada una en cierta forma refleja el conjunto de versiones de lo que se quiere hacer al informar; porque “informar”  no es una acto que se explica por sí solo y allí es donde aparece el deseo, la apuesta ética.

En el momento en el que esa ética se deja ver, y se hace visible a partir de la efectividad y el reconocimiento entre las audiencias, ésta comienza a determinar no solo el enfoque de los contenidos, que es lo casi obvio, sino que además sirve como referente de lo que entiende el medio por labor pedagógica. Porque la pedagogía tiene que contar con referentes u objetivos para el medio, y qué mejor que sus apuestas éticas sirvan como factor de medida.

Pensar en una pedagogía en abstracto, sin referentes o marcos, es peligroso en la medida en que se puede terminar hablando de una labor desideologizada, que en últimas lleva a incitar a un solo modo de hacer pedagogía o a una supuesta neutralidad en la tarea de “ilustrar” las audiencias; como dando a entender que hay una sola forma, una sola educación, un único modo correcto. De allí tan importante que las valoraciones pedagógicas se provean desde la misma filosofía del medio, y sea éste, desde su honestidad y su fidelidad a sí mismo, quien provea sus propios parámetros de éxito y evalúe, por qué no, los de los demás.

Visto lo anterior, sobra advertir que comparto la posición de que los medios de comunicación tienen posturas políticas. Podría decirse que sus apuestas éticas, por sí mismas, en la medida en que expresan una versión de sociedad o de “deber ser” social, ya marcan de alguna forma la inclinación política del medio. Sin embargo, refiriéndonos al tema de la pedagogía, prefiero hablar de posturas éticas antes que de preferencias políticas puesto que lo último tiende a llevarnos hacia nociones electorales y partidistas, mientras que lo primero nos mantiene en el rango de las visiones de sociedad y de los deseos comunitarios, lo cual trasciende lo simplemente institucional. Una pedagogía del medio desde lo electoral y partidista se convierte en proselitismo y adoctrinamiento, una pedagogía desde lo ético-político es una oportunidad de construir al ciudadano informado, al menos el ciudadano deseado por cada medio que apuesta.