Posiciones tibias: mediocre discusión pública

Imagínense una discusión entre personas con posiciones tibias. O peor, con posiciones camufladas, escondidas, disimuladas: es bastante mediocre. Y bastante hipócrita, además.

Es así la discusión pública que arman los medios de comunicación en Colombia. El modelo de negocio que los lleva a necesitar cada vez más pauta y suscriptores, que los obsesiona con acumular dinero, ha hecho que las líneas editoriales se desdibujen en superficialidades y desvíos de atención que benefician a un pequeño grupo selecto.

Los medios colombianos deben volver a construir una línea editorial. Pero, primero deben recordar cuál es su función en la sociedad, cuál es su razón de ser inicial. Esto, seguido del recuerdo que deben tener también los periodistas por su vocación, por las razones que los mueven a escribir, a publicar, que los apasionan por lo que hacen. Aunque difícil y a largo plazo, es un proceso que va gestándose en las nuevas generaciones que empezamos a retomar el sentido de la vida, a actuar en coherencia con nuestro pensamiento crítico.

Cuando tienen una línea editorial pensada, decidida, basada en principios claros y concretos, los medios “enseñan” indirectamente. Es decir, contribuyen a una buena discusión pública, dan argumentos fuertes y afirmaciones certeras y razonables, lo que en conjunto e indirectamente beneficia al ciudadano, quien saca sus propias conclusiones.

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